Esta columna tal vez
no es para usted, porque esta columna no es para todos.” Ya no soy la misma”
dijo una paciente, luego de contarme su historia y yo asentí, porque podía ver
y entender el cambio del que me hablaba. Cuando recuerda episodios pasados de
su vida, ¿siente que es el mismo? A veces nos cambian las circunstancias de
vida y la forma en que nos empeñamos en superarlas y sobreponernos, otras veces
el cambio puede ser la consecuencia de una decisión.
Los adultos
reflexivos y con algo de consciencia sobre sí mismos, han desarrollado un grado
de conocimiento interior, que les permite identificar claramente sus defectos y
hábitos no virtuosos, es probable que los tenga escritos en una nota mental con
tinta invisible que guarda en el subconsciente. Pulir, mejorar o cambiar
cualquiera de ellos lo convierta en una mejor versión de usted y si no es una
característica ligada a la estructura de personalidad, no necesita ir a terapia
para trabajarlo, lo puede hacer de forma autónoma, por medio de la lectura de
un libro o a través de diálogos nutritivos con un otro significativo.
Cuando suenan
villancicos una y otra vez en los supermercados y en las ventanas de las casas
observamos árboles de navidad, luces y adornos, los escolares han salido de
vacaciones y se planifica la cena familiar para el 24, entendemos que queda
poco de este 2013 y algunos, con altura de miras, ya levantamos las cejas para
ver la puntita de los números 2014.
El concepto de las resoluciones de fin de año apunta a
aquellas acciones que hemos decidido
realizar, que por un parte representan un trabajo o esfuerzo y por otra, nos
hacen mejores personas. ¿Hizo resoluciones para este 2013?, este es un buen
momento para evaluarlas. Ahora bien, este mes podemos comenzar a definir las
resoluciones para el 2014. A algunas personas le resulta aversivo pensar en el
futuro y argumentan desde la fragilidad de la vida, el “Carpe Diem” (Vivir el
día) o citan a John Lennon que dijo “La vida es aquello que te va sucediendo
mientras estás ocupado haciendo otros planes” que es una mirada muy válida,
pero extremista, al igual que aquellos que hipotecan su felicidad ante el logro
exclusivo de una sola meta.
La propuesta es hacer un check list de
aquello que desea lograr el próximo año. Se sugiere que lo haga por ámbito, ya
que de ese modo logra un equilibrio, evitando que quede muy cargado hacia un
área solamente. Puede, por ejemplo, incluir una meta para: pareja, lo económico,
la maternidad /paternidad, lo laboral/académico, cuerpo/salud y lo espiritual,
por mencionar las clásicas. No tema soñar. Los sueños son una fuente de motivación
importante para la vida, nos impulsan, nos desafían y nos recuerdan quienes
somos y hacia dónde vamos. Si es una persona más organizada y planificadora
puede dividirlas por semestre e incluso fijar plazo en meses.
Es importante que
las resoluciones fijadas dependan exclusivamente de usted y que las distinga de
aquellas acciones que dependen de otros o de circunstancias que usted no
controla, entonces en vez de plantear “Tener un trabajo nuevo”, que no depende
totalmente de usted, puede escribir “Buscar trabajo a estar encontrar” o
“Revisar la bolsa de trabajo todos los viernes”. Otro ejemplo: “Quiero dejar de
pegarle a mi hijo cuando me supera” reemplazarlo por algo similar a un “Quiero
mejorar mi capacidad para autoregularme y cuando me den ganas de darle una
cachetada, mirar al cielo y contar hasta 10 diez” La manera en que redactamos
nuestras resoluciones también es importante, ya que si son presentadas de forma
idealista, el logro se hace demasiado lejano y se convertirán en una situación
frustrante. Del mismo modo, si tiene sobrepeso, no se proponga bajar 2 tallas,
pero sí modificar conductas específicas como hacer “ejercicios tres veces por
semana, aunque no tenga ganas”. No todas serán tan profundas ni significativas,
yo conozco un par que le vendría bien proponerse “decirme menos veces al día
que soy hermoso/a”
Un elemento tal vez diferente, es que en esta
oportunidad podría incluir aquellas cosas de usted y su vida que no quiere cambiar, esas que desea
que permanezcan tal como están, que también representan trabajo o esfuerzo, tal
vez ser perseverante o conservar un grado de solidaridad, porque si bien,
estamos constantemente cambiando, también es cierto que somos los mismos y
siempre se puede ser mejor.
Pedir perdón a alguien es siempre una buena
resolución.
¡Feliz navidad queridos lectores!



















