viernes, 7 de diciembre de 2012

Columna CM: "Los juicios y Cruella de Vil"


Sentada en la mesa, en casa de mi amada madre, almorzábamos con un amigo y una amiga de ella. Para resguardar identidades, le llamaremos a ella “Cruella de Vil” (personaje de 101 Dalmatas) y por supuesto cualquier similitud con la ficción es absolutamente intencional. Era la segunda vez que la veía. La conversación había sido amena y en los niveles clichés que corresponden para tal ocasión social, hasta que ella comenzó a enviar mensajes indirectos que apuntaban a valorizar negativamente mi labor materna. Como si esto fuera poco, subestimó además  el amor y las redes de mi familia y las habilidades de mi madre para administrar su tiempo libre. En la sabia y elocuente expresión de Condorito ¡PLOP! Porque aunque tengo profesión de psicóloga, confieso que quedé he-la-da. No hay forma de estar preparada para que a una le lancen “water” de tal tamaño!

Puede ser que yo sea esas valorizaciones negativas, pero ese no es el punto, porque todos estamos llenos de desperfectos y tarde o temprano uno se hace cargo o no de sus pifias. No es relevante si ella tiene la razón o no, si el juicio emitido es verídico o correcto, el tema es ¡el desatino! La falta total de cuidado y en palabras de mi querido ex profesor Aldo; “La degradación sistemática del otro” sin justificación ni provocación alguna, que no es otra cosa que causar daño por una enorme torpeza, falta de conciencia, egoísmo y soberbia. Los que allí estábamos tomamos conciencia de que los comentarios de Cruella fueron muy inapropiados, menos ella. Nos echó a perder el almuerzo a todos.

Rato después, mientras procesaba lo vivido, reflexioné sobre si el malestar causado por sus juicios tenía origen en que me había dicho una verdad dolorosa y finalmente concluí que los juicios de quienes no te conocen jamás pueden ser verídicos, por lo que los juicios que se deben integrar son aquellos que vienen de quienes nos aman, con los otros, hay que tirar la cadena.

Emitir juicios o valoraciones negativas suele ir acompañado de otra acción: el chisme o pelambre, que es comunicar a otros esos juicios y supuestos, generando una ola de opiniones negativas sobre la vida de una persona, acción absolutamente infértil. Estas dos acciones en la comunicación, muy frecuentes, tienen forma de cuchillo, entonces, tan importante como no cargarlos, es saber defenderse cuando vienen directo hacia uno.

Como personas, padres y profesionales, en nuestros contextos domésticos, sociales y laborales podemos contribuir a no propagar el chisme, que es como una enfermedad venérea. El condón del chisme no es el silencio, sino poner un límite, por ejemplo,  informar con un mensaje yo: “No me siento cómodo hablando de una persona que no está aquí” o “probablemente deberíamos tener toda la información antes de opinar y para eso tendríamos que abordar el tema con él/ella”

En un libro leí una escena donde el autor entra con un amigo a una cafetería, y estando sentados conversando, se percataron del ingreso de una mujer con tres inquietos niños. Ella se veía muy tranquila y desatendía completamente a sus hijos, mientras estos corrían, gritaban y botaban cosas en el lugar. La gente comenzó a mirarla a ella y a sus hijos, pero ella sólo compraba los helados. Finalmente, él se animó a decirle que por favor controlara a sus hijos y ella le respondió que por favor la disculpara, que venían del hospital y que su marido acababa de fallecer y ella no sabía qué hacer y que había pensado que llevar a los niños por un helado era una buena idea. Él dice que quería que la tierra lo tragara en ese momento.

Si bien aquí no hay fábulas, la moraleja se escucha fuerte y claro: Primero que todo no es conveniente (ni prudente, ni sabio) aventurarse en emitir juicios de valor si no se tiene toda la información, porque corre riesgo ¡de quedar como un tonto! Y de paso dañar a otros (o echarle a perder el almuerzo) y segundo, un principio fundamental de la comunicación, para que sea efectiva; dé su opinión cuando se la pidan o cuando la vida del otro esté el riesgo.

Yo no voy hacerme la santa aquí, yo emito juicios y ¡constantemente! Igual que usted, la diferencia está en proponerse hacerlo menos, pero la tarea que hay que aprender primero es callárselos. Mathwe Kelly propone llevar el ayuno del espíritu al pensamiento. ¡Ayuno de juicio! Inténtelo, es un desafío enorme. Por último, tenga presente que en nuestros niños es tremendamente moldeable, como he visto que hace una Macarena con su Vicente, cuando le pregunta: “Es verídico y necesario decir eso que me vas a decir de esa persona? O en las palabras de Kelly “Lo que vas a decir, ¿ayuda al otro a convertirse en una mejor versión de sí mismo?” Si no, es mejor guardar silencio.

martes, 30 de octubre de 2012

Columna: "La verdad nunca estudié en el colegio"


     Le pregunté cómo le estaba yendo en la universidad, se puso la mano en la cabeza, hizo una mueca y me dijo, “no…si me echaron”- ¿por qué? Pregunté yo- “Me eché cálculo por tercera”. Después de tres años de universidad dará la PSU de nuevo y partirá de cero.
                
     Estudiantes universitarios en esta situación es bastante común. Inmediatamente pensé ¿qué le habrá pasado? ¿Será que nunca estudió?, le bajó el perfil, creyó que lo dominaba y luego los resultados le mostraron lo contrario, o ¿no le importaba?. También pensé en cómo se sentirá este universitario y sus padres. Claramente hay un inmenso abanico de posibilidades y si bien este tipo de situaciones no son una catástrofe, sí es conveniente mirarlas y sacar conclusiones valiosas. Yo a él lo vi tranquilo, pero realmente desconozco lo que siente y a veces la procesión va por dentro.
                
     Otra universitaria, misma situación pero escenas previas al desenlace, se encuentra dando un ramo por tercera y ha decidido aprobarlo, porque la consecuencia también es no poder seguir en esa universidad. En este caso los factores que han interferido son más bien de tipo emocional. Chica resiliente, empeñosa, comprometida que está dando la batalla. Independiente del resultado, ella ya ganó.
                
     Estudiante de medicina, bri-llan-te, pero con una poca desarrollada capacidad de organización y ausencia casi total de estrategias de aprendizaje y métodos eficientes de estudio, se ha fijado una meta: hacer un bloque de estudio eficiente diario (con producto demostrable). Además, desde ya prepara contenidos de ramo que debe repetir el primer semestre del próximo año. Ejemplar, no le parece?
                

     Mis alumnos actuales, en el curso de Comunicación efectiva, hace poco rindieron su primera solemne. Siempre se espera un porcentaje de notas deficientes y cuando esto ocurre yo converso con esos alumnos, para indagar las posibles causas de esos aprendizajes no logrados. Al final de la clase tenía al pequeño grupo de alumnas con notas descendidas y les dije que me gustaría saber qué era lo que había pasado. Entonces la primera pregunta que les hice fue: Del 1 al 10, ¿Cuánto estudiaron?- Y ellas muy honestas contestaron “cero profe”. Yo me encogí de hombros. No fue necesario decir nada más.
                
     Hace unos meses, un domingo en la mañana, recibí una curiosa foto. Una ex cliente de Entrenamiento escolar, que ahora está en 2º año de Kinesiología, me mandó una foto de su resumen. Era espectacular, porque lo construyó sola, en una sesión de estudio voluntaria y muy eficiente. Cuando a esto le añadimos que ella estudia mientras su pequeño hijo de 5 años juega cerca, la labor se hace aún más admirable Para mí fue como… imagino se sintió el entrenador de Nadia Comaneci cuando ella obtuvo un 10 en la barras paralelas.

Es un hecho que hay personas que pasan y terminan la enseñanza media sin estudiar, pero ese método no resulta en la universidad. Entonces aprender a aprender y saber estudiar son conocimientos y estrategias que idealmente se deberían desarrollar en la educación básica, para así ponerlas en práctica en la enseñanza media y llegar con herramientas sólidas y eficientes a la educación superior. Esto no es sinónimo de “matarse estudiando” una persona con estrategias puede estudiar poco tiempo, pero rendir muy bien. El tema es calidad del aprendizaje, no cantidad de estudio.
       
     Muchas veces hay colegiales y universitarios que reportan estudiar mucho y sus resultados no son buenos, ¿por qué? Porque toman sopa con tenedor. Hay que ayudar a que nuestros hijos construyan su propia “cuchara”, porque la sopa de la universidad es muy difícil y cara como para ¡tomarla con tenedor!

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Columna Septiembre 2012 CM: “You just call out my name” (Tú solo grita mi nombre)


La pasión por la etimología de las pablaras, nace de la curiosidad: ¿de dónde viene? ¿Con qué tiene relación? El lenguaje construye realidades, por lo que las palabras que elegimos para expresarnos son importantes. Saber qué significan las palabras es una información que permite resignificar relaciones y experiencias, por lo que a la larga,  puede incluso reducir el universo de error en las relaciones o al menos aminorar las desilusiones. Todos queremos equivocarnos menos. A todos nos duele esa experiencia de “habernos equivocado con alguien”. A veces uno se equivoca en la elección de un socio para un negocio, en la selección de un profesional, de una pareja… y también con los amigos.

La palabra amistad, proviene del latín “amicus” y ésta a su vez deriva del verbo “amare”, que vendría del vocablo infantil “amma”, para referirse a mamá, por lo tanto es una expresión que hace referencia al amor materno-filial.  

¿Qué es la amistad?, mejor dicho ¿qué es la amistad para Ud.? Tómese un tiempo y medítelo. Y ahora piense, para su amigo/a, ¿será lo mismo? Probablemente no. Parece ser que estamos ante un fenómeno humano más, construido a través del lenguaje, que es “indefinible” por su natural carácter subjetivo. Ahora bien, tratemos de objetivar lo que se pueda (propongo que algo se puede). Un punto indiscutible es que la amistad tiene ingredientes esenciales, tales como amor fraterno incondicional, lealtad, honestidad y reciprocidad, sin eso, no es amigo, claro está.

Hice el ejercicio de indagar con los amigos que justo se comunicaron conmigo al momento de redactar esta columna. Les pedí que me contaran qué es la amistad para ellos y las respuestas fueron sorprendentemente diferentes y a la vez complementarias. Uno dijo que la amistad es un regalo sin obligaciones, por tanto se da lo que nace dar cuándo nace darlo. Otro dijo que es una relación basada en el respeto de la individualidad y en un cariño sin exigencias. Un tercero lo definió como un encuentro entre dos personas que se ayudan el uno al otro.

Si nunca lo ha hecho, o hace tiempo que no lo hace, lo invito a que vaya y pregunte a sus amigos qué significa la amistad para ellos. Es probable que los que usted pondera como buenos amigos, sean justo esos que comparten su significado. ¿Y qué pasa con los que no? Bueno, ahí es cuándo Ud. decide si quiere que esa persona sea su amigo o no y puede redefinir la relación, por ejemplo, a un cercano al que le tiene cariño.

Postulo que la amistad responde a la necesidad de tener testigos de nuestra vida y ser testigo de la vida de otros, diferentes de los familiares. Por eso cuando algo bueno le pasa, luego de contarle a su pareja, padres y/o hijos, lo que quiere es contarle a un amigo.

Hay muchas frases clichés asociadas a la amistad, entre ellas, que amigos son los que aparecen cuando más los necesitan sin que los llames. Aquí, ofrezco una corrección, creo que colgarle a los amigos la responsabilidad de adivinar cuándo se les necesita ¡es muy grande! Por lo que una evolución de esa frase podría ser: Los amigos son los que responden ante el llamado en crisis, esos que se hacen presente en su vida cuando saben que está mal. A la vez que son los que no desaparecen cuando la vida les sonríe.

Tan importante como saber quiénes son los tres primeros amigos que llamará en un momento de crisis, es saber quiénes acudirán efectivamente a ese llamado y quiénes lo consideran a Ud. dentro de esos tres para llamar. A lo mejor ud está en la lista de alguien que no está en su lista y se está perdiendo de un gran amigo.

Me quedo con los versos de la maravillosa Carol King, cuando canta “You’ve got a friend” (tú tienes un amigo) con lo que decía la abuela Marta: “Si a lo a lo largo de toda tu vida, no te sobran dedos de una mano para contar tus amigos, eres muy afortunado” y con lo que dice mi madre: "Un amig@, es una persona con la que puedes pensar en voz alta y sentirte segur@"

lunes, 17 de septiembre de 2012

Algunos supuestos

     Con frecuencia nos movemos sobre "supuestos" y ahí es cuando nos equivocamos. ¿Qué es un supuesto? es una idea preconcebida, un pre-juicio, un planteamiento al que se llegó no se sabe bien por qué y nunca se cuestionó. Los supuestos son falacias. He aquí algunos:

  • La personas atractivas son felices o lo tienen todo.
  • Todos los padres aman a todos sus hijos.
  • Las personas que tienen buen físico, tienen suerte.
  • Las personas solteras, lo son porque tienen algo malo.
  • Decir cosas inteligentes es sinónimo de serlo.
  • Las personas evitan contacto social, porque son pesadas.
  • Si está casado/a, es feliz y tiene un buen matrimonio.
  • Una persona sociable y encantadora tiene muchos y buenos amigos.
     Ahora, un buen ejercicio es crear la continuación de esos supuestos para desarmarlos, por ejemplo: No, porque...

     ¿Qué supuesto ha identificado ud? 

martes, 11 de septiembre de 2012

Versos inolvidables....porque a veces se pierden en la extensión del poema

Vicente Huidrobro  (1893-1948)
Poeta chileno

Altazor, Canto II

Te pregunto otra vez

¿Irías a ser muda que Dios te dio esos ojos?
                                                     
                                                             

Ella

Ella tenía ojos de adormecedora de mares
                                                                              


lunes, 10 de septiembre de 2012

Poema sugerido: "Despierto" de Claudio Bertoni


Cuando despierto
sintiéndome bien
pienso que si yo
que soy el mal amado
se siente bien
tu debes sentirte
mucho mejor
y altiro
me siento mal.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Catapensamientos 24

  • No amar bien... es lo mismo que no amar.
  • Quien habla mal de ti, en realidad habla mal de si mismo.
  • Cuando se renuncia al otro, por elección, se acepta implícitamente la idea de que en cualquier momento puede acompañarse alguien más. 
  • En ocaciones, la soletería es una muestra de coraje y valentía, porque es más fácil estar mal acompañado que solo.

Columna Agosto 2012 Revista CM: "Lo que se dice, lo que no se dice y lo que no puede dejar de decirse"

         Hacer algo mucho tiempo, no es sinónimo de hacerlo bien. Nos comunicamos desde que estamos en el útero, por tanto es algo que hacemos literalmente toda la vida y constantemente, incluso cuando no queremos comunicar, lo hacemos y esa es razón de peso para querer ser mejor en tan importante acción humana: comunicar.

            Una alumna en clases, preguntaba si había forma de ayudarle a las personas a desarrollar “tino”, creo que ella no tenía ninguna conciencia de lo atinada ¡que estaba siendo! Hay gente muy desatinada, pero se ha dado cuenta que siempre son los otros, no uno. La verdad, entre usted y yo (en este momento le susurro) uno sabe cuando ha cometido una falta de tino, ¿cierto? Y la idea es que eso pase cada vez menos. ¿Por qué? ¿Dónde está el beneficio en comunicarse mejor? Son muchos: primero que todo, tendrá curiosamente una mejor relación consigo mismo, y se agradece, luego es útil para evitar malos entendidos y los malos ratos asociados a ello, pero lo más importante; comunicarse mejor es sinónimo de hacer el bien, porque se reduce la posibilidad de dañar a otro. En otras palabras, cuando nos comunicamos mejor, cuidamos a los otros, me refiero a todos, no sólo a los seres queridos y compañeros de trabajo o clientes, a todos, porque todos importan.

            Hace algunos años, mi hijo de no más de 7 años, tomó el carro del supermercado, entusiasmado y distraído, sin querer, golpeó suavemente a una señora de edad madura, inmediatamente se disculpó. Esta se dio vuelta y lo increpó: “¡Niño estúpido!, ¡imbécil!, ¿cómo se te ocurre golpearme” yo me acerqué y confieso que con esfuerzo me regulé, porque lo que dije no fue lo que realmente quería decir. Lo que quería decir no era asertivo y si yo no lograba ser asertiva, entonces no sería diferente de ella. En cuanto pude regular mi ira y articular un mensaje, expresé con tono firme y mirándola a los ojos: “Poco inteligente es la persona que trata de estúpido e imbécil a un niño, especialmente si esa persona es un adulto, ¿cómo se le ocurre a usted tratar así a mi hijo?”… Puede juzgar. Es la idea. También aproveche de pensar en qué hubiera contestado usted, o qué hubiera hecho en mi lugar.

            Estamos relacionándonos siempre con muchas personas diferentes que tienen variadas habilidades de comunicación, uno más, otros menos, pero parece ser que siempre se está expuesto a una situación de “desatino” ya sea de uno o del otro. Fantaseamos con poder tener la respuesta ideal, en el momento justo y poder decirlo con claridad. La buena noticia es que se puede y existen varias vías, desde libros, charlas, terapia, coaching, cursos o sencillamente solicitar feedback de sus cercanos. para encontrar aquello que se hace más urgente mejorar.

            Actualmente los cursos de comunicación forman parte de las mallas de muchas carrera profesionales y técnicas, especialmente de aquellas profesiones que tienen relación con brindar un servicio a personas. Es plausible que se haya reconocido esta necesidad y se esté satisfaciendo. Creo que, por ejemplo, a nivel de funcionario público en salud, la diferencia será ostentosamente notable, entre aquellas generaciones que tuvieron cursos de comunicación y los que no. Las nuevas generaciones de profesionales están saliendo al mundo laboral con mejores habilidades blandas y a la larga eso es un beneficio para nuestra sociedad.

            Por último, quisiera compartir con ustedes algunas máximas personales en  comunicación, que no son fáciles de lograr, pero se pueden entrenar con paciencia y perseverancia (considérelo como hacer 25 abdominales todos los días):
-          Dé su opinión sólo cuando se la pidan o cuando la vida del otro corra peligro.
-          Ármese de valor y exprese su malestar a la persona que se lo causa, pero hable de usted y no del otro: “Estoy molesta, porque cuando pasó esto… yo me sentí…”
-          Hay cosas que no se dicen…. Fácil, ¡no las diga! O sea, aprenda a callar. Entregue el mensaje sólo si va a ayudar al otro a convertirse en una mejor persona, de otro modo, no vale la pena.
-          Hay cosas que se dicen, pero con mucho cuidado, el objetivo es doble, hacer llegar el mensaje y no herir al otro con el contenido, por eso debe articularse desde el “yo” y no desde el “tú” y las palabras deben ser seleccionadas con pinzas. Estos mensajes, se preparan, no es conveniente que sean espontáneos.
-          Recuerde que decir “no” es un derecho. Cuando lo que quiere decir es no, eso es algo que no debe dejar de decirse.

lunes, 6 de agosto de 2012

Columna Julio 2012 Revista CM: ¿Sobran pasteles y faltan bombones?


              Conversando un día con un amigo, le comenté que este mes la columna sería en base al eslogan de la serie “Soltera otra vez” (protagonizada por la actriz Paz Bascuñan) entonces él se rió y me dijo: “Bueno, si para las mujeres sobran pasteles y faltan bombones, para los hombres sobran las Cristinas y faltan más Nicoles” Me hizo ruido y me propuse intentar realizar un análisis “objetivo” de esta premisa, tratando de dejar mi sexo femenino entre paréntesis. Seguramente muchos hombres piensan como mi amigo, así como las solteras se identifican con ese eslogan.
                Favor tener presente esto: como nuestra sociedad tiene un machismo disfrazado, una soltera de más de 30 es una neurótica desesperada, en cambio un soltero de más de 30 es un “buen partido” per se. Es bien diferente entonces ¿no?
¿Cuál es el problema al que se enfrenta una mujer sobre 30 que se queda soltera otra vez? Propongo tres: la expectativa, el criterio de selección y el punto de partida. Comencemos por la expectativa: desde hace un tiempo que venimos escuchando la crítica que se le hace a nuestra cultura por sembrar en las mujeres el sueño-fantasía de que algún día encontrarán su “príncipe azul” a tal punto que incluso en Facebook hay un grupo que se llama “demandemos a Disney por hacernos creer en el príncipe azul” ¿Cómo no nos vamos a sentir estafadas o desilusionadas? En cambio, a los hombres nunca se les inculca que un día encontraran una princesa, en ese sentido tienen una ventaja, ya que ellos van por la vida buscando y esperando encontrar algo bastante más aterrizado.
                Respecto del criterio de selección, parece que las mujeres tenemos una check list, consciente o inconsciente, que incluye una serie de rasgos físicos y de personalidad, entonces cuando aparece un candidato que cumple varios de esos criterio, pasa a ser un seleccionado, sin embargo a poco andar, como le pasa a la protagonista, se desilusiona y pierde interés. Quisiera proponer un criterio de selección diferente: cómo ama. Todas las personas tenemos potencialmente la capacidad de amar, pero el tema no es cuánto se ama, el tema es cómo se ama. ¿Seleccionó Ud. alguna vez a una pareja basándose en cómo ama? La cantidad de amor es irrelevante comparado con la forma de amar, sobre todo si se considera, por ejemplo, que los hombres (y mujeres) infieles o golpeadores aman a su pareja y la aman mucho.
                El punto de partida…Delicado. Hablando con un amigo sociólogo, me dijo: “Tienes que tener claro que los hombres somos muy concretos para fantasear” a lo que podemos añadir esa imagen comparativa del cerebro masculino con el femenino, donde el cerebro del hombre está ocupado en su 80% por la palabra SEXO. Las mujeres también podemos fantasear con un hombre y de forma concreta, la diferencia está en que las mujeres no lo hacemos siempre ni con todos los hombres que consideramos atractivos. El punto de partida del hombre siempre es el sexo, para la mujeres la mayoría de las veces es una idea o un sentimiento (románticas si se quiere, pero no por elección, si no por formación) En este punto se produce choque y corto circuito, especialmente en la mujer, que espera que el otro la busque por sus ojos, o su ternura, cuando en realidad el otro lo que tiene en mente es una cama. Las mujeres tenemos que aprender que los hombres no piensan como nosotras y los hombres…  tienen que enseñarles a sus hijas como son los hombres.
                A veces parece que hombres y mujeres perteneciéramos a equipos contrarios, y  que fuéramos enemigos, especialmente cuando uno de los géneros se dedica a ridiculizar al otro (hábito bastante común). Creo que todas esas agresiones, burlas y descalificaciones vienen de la incomprensión y de la necesidad de entender para aceptar, sería bastante más fácil si cada sexo ¡viniera con un manual! Pero no es así, así que vamos aprendiendo en el camino, a punta de errores. En términos generales, las mujeres no entendemos a los hombres y los hombres no entienden a las mujeres, es histórico. Cuando un hombre y una mujer se eligen mutuamente, para ser pareja, lo que hay es una genuina y bella intención de entender, pero por sobre todo, una capacidad para aceptar y amar al otro, a pesar de que no se le entiende del todo.
                El problema no se trata de pasteles, bombones, Cristinas o Nicoles, no es el mercado, ni la oferta ni la demanda,  el verdadero problema es que todavía no se ha puesto el foco en lo que realmente importa: la habilidad para amar. Amar y el conocimiento sobre el amor, debiera ser aprendido desde el colegio, ¡en el colegio!, ya que es tan importante, o más, que el conocimiento el literatura, historia o cualquier ciencia. 

Columna: "¡El Déficit Atencional de mi hij@ me frustra!"

           Se va al colegio y deja la lonchera con el almuerzo, a pesar de que estaba en la mesa, al lado de la puerta y a la vista. Sale y olvida llevar sus llaves. Reviso su mochila y encuentro una circular ¡del mes pasado! Un día "antes de", recuerda que tiene que llevar esto o aquello. Llega a casa y me cuenta que tuvo prueba de matemática, no sabía porque nunca lo escribió en su agenda. Le digo cinco veces que se tome el “aradix” (medicamento para mejorar la atención) y me dice “sí, altiro” y adivine:  ¡se le olvida!. Estás son algunas de las típicas experiencias que tenemos los padres de niños con Déficit Atencional y seamos sinceros, ¡es muy frustrante!

            Lo que les pasa no les pasa porque sean malos, mal criados o flojos, les pasa porque tienen una condición biológica que es para toda la vida, que implica un conjunto de características (positivas y negativas). Esto se hace evidente cuando nosotros ponemos atención y nos damos cuenta que no sólo se le olvidan las cosas que no le interesan… también olvidan las cosas que les importan, por ejemplo que fueron invitados a un cumpleaños.

Una mamá se lamentaba conmigo en sesión, porque su hijo que está en 2º básico se sacó un 4,9 en una prueba de matemática y me decía: “se equivocó en puras tonteras” y efectivamente, los errores eran por no leer bien o dejar ejercicios incompletos porque se distrajo un segundo y pasó al siguiente. Esas “tonteras” son los errores típicos de niños con T.D.A y ellos también se dan cuenta.

Las personas siempre buscamos entender y parece ser que entender es una condición  sine qua non para poder aceptar la condición del hij@, el problema surge justamente cuando se hace imposible entender. Instruirse acerca del T.D.A es una opción, pero si ya leyó y si los profesionales ya se lo han explicado, cada uno desde su especialidad (psicólogo y neurólogo) entonces es momento de cambiar la estrategia y pasar a ACEPTAR sin haber entendido, por el bien suyo, de su hij@ y el de la relación.

Si, como padre/madre (profesor también), acepto que mi hij@ tiene esta condición biológica, ciertas cosas dejaran de sorprendernos y pasaremos a esperarlas. Si nos hacemos eficientes en predecir el comportamiento “olvidadizo e impulsivo” de nuestro hij@ podemos ponernos creativos y comenzar a desarrollar diferentes estrategias bastante eficientes en prevenir. Por ejemplo, yo le paso el aradix en la mano y miro que se lo tome. Tal vez usted piensa “¡pero cómo! Ya no estoy para eso, está muy grande…” Aquí es cuando las prioridades nos salvan y vale tener presente que “locura” es hacer una y otra vez lo mismo y esperar resultados diferentes. ¿Quiere cambios? Cambie de estrategia.

Lamento decirle que se seguirá equivocando en “tonteras” en matemática y los olvidos serán el pan de cada día, lo que nos queda es acompañarlos para que ellos mismo vayan desarrollando estrategias eficientes que les permitan ser lo más funcionales posibles, porque si a uno le frustra el T.D.A del otro, imagínese lo frustrante que es para el que lo tiene.

lunes, 25 de junio de 2012

Catapensamientos 23


  • Padres y madres que trabajan, llegan a casa a estudiar con sus hijos, éstos aprendan y todo ¿no termina en pelea? Un lujo escaso.
  • Es una dulce sorpresa cuando descubres que alguien que no habías visto, te había visto a ti.
  • Buitres esos que consciente y voluntariamente seducen a mujeres porque están vulnerables, qué estrategia más ruin para lograr ¡un colchonetazo!
  • Si hay miedo a que algo no pase en el futuro, la otra cara de esa moneda, es la esperanza de que pase.

jueves, 7 de junio de 2012

Una posible respuesta a Freud

     Dicen que fue Freud el que planteó la pregunta "¿Qué quieren las mujeres?" Pues bien, he aquí una posible respuesta.

Búscame sólo si tienes algo bueno y concreto que ofrecerme. 
Búscame si estás dispuesto a crecer, a aprender y a cambiar (no para mí ni por mi), conmigo.
Búscame sólo si eres capaz de amar, de ser fiel y comprometerte en una relación seria, estable y madura. 
Búscame si has visto en mi cualidades que valoras, admiras y respetas en una mujer. 
Búscame si además de pasión, te despierto ternura.
Búscame si crees que puedes ser un aporte en mi vida, un plus, un valor agregado.  
Búscame si has concluído que el verdadero amor es una decisión, porque amar es mucho más que un sentimiento. 
Búscame sólo si eres capaz, un día, de ser mi compañero incondicional, mi mejor amigo y mi único amamte. 
Búscame si te ríes conmigo como no te ríes con nadie más.  
Búscame si te sorprendo y te sientes capaz de sorprenderme. 
Búscame si te motivo a ser un mejor tú y tú, puedes motivarme a ser una mejor yo.  
Búscame si estás dispuesto a trabajar, para construir juntos una intimidad bella, profunda y genuina.
Búscame si sientes que yo puedo llegar a ser tu número uno y a ti te gustaría ser el mio. Búscame si vas a ser honesto y me tratarás siempre con cuidado. 
Búscame si te inspiro confianza
Búscame si en los huracanes de la vida y de nuestra relación, serás capaz de protegerme y cuidarme como yo lo haré. 
Búscame si estás dispuesto a ir develándome tus debilidades, fallas, carencias y miedos, para permitirme resguardarlos, porque yo haré lo mismo y espero eso.

Yo quiero todo esto de ti, porque eso es lo que ofrezco y estoy en condiciones de brindar.

Si no...no me busques.

martes, 8 de mayo de 2012

Columna CM Abril 2012: "La frustración del profesor no es responsabilidad del alumno"

El año pasado, trabajando con una adolescente en sesión de entrenamiento escolar, le explicaba algo, cuando terminé, le pregunté si había entendido, ella muy complicada me dijo que no, entonces se lo expliqué de una manera similar, volví a chequear y me dio un sí poco convincente, por lo que se lo expliqué una tercera vez, esforzándome esta vez en hacerlo un poco diferente, cuando escuché ese típico. “ahhh” sonreí, porque supe que ahora sí había entendido, entonces ella me preguntó: “¿Cómo es que no te enojas porque no entiendo? Y yo le respondí: “ ¿por qué me voy a enojar?” Y dijo – “es que mi profesor siempre se enoja cuando le digo que no entiendo”

     Sé que es de perogrullo, pero de todos modos lo diré. Entender es el primer paso para lograr un aprendizaje, y es un epíteto, porque es como decir la blanca nieve o  el pasto verde, sin embargo esto es algo que los alumnos deben saber y a veces, los profesores necesitan recordar. Si el alumno está atento y deposita energía en entender y no entiende, es deber del profesor encontrar recursos y creatividad para ayudar al alumno a lograr esa comprensión.

     Hace un par de semanas, la misma chica de la que hablé al comienzo, me contó que en clases de matemática, el profesor la había sacado a la pizarra y que cuando ella no supo resolver el ejercicio él le dijo: “¡Cómo es posible! ¡Usted parece que no entiende nada! Y yo lo expliqué” - Entonces le dije que lo que su profesor necesitaba era un colchoncito emocional  (como dice mi amiga Lorena) y porque su profesor se frustraba con ella, pero que ella no dejaba de ser inteligente por no entenderle. Le sugerí que la próxima vez que ocurriera esa misma situación le diera ese colchoncito emocional. Y pasó otra vez y lo hizo, le dijo: “Yo sé que a ud le frustra que yo no entienda… imagínese cómo me frustra a mi no entender” El profesor cambió 100% su actitud y le dijo que lo buscara en el recreo y que él le volvería a explicar todo lo que no entendía. Maravilloso ¿no?

     La frustración del profesor no es responsabilidad del alumno, así como la del alumno tampoco es responsabilidad del profesor, pero a todos nos viene bien ser contenidos cuando estamos frustrados, porque se redefinen las posibilidades y en este caso favorece la relación alumno-profesor, que a su vez interfiere en la calidad de los aprendizajes.

     Por supuesto que es frustrante explicar algo y que el otro no entienda, sobre todo cuando hay 20 más en la sala y se está cansado o descontento quizás por cuánta cosa, por lo mismo ¡es un desafío! La tarea es tomar conciencia, darse cuenta, mirarse y preguntarse: “¿por qué me da tanta rabia que este alumno/a no entienda?” la respuesta lógica es “porque me frustra” y luego el recurso más valioso es la empatía. En la historia que conté fue la alumna la que mostró empatía con el profesor. Vale tener presente que cuando a uno le frustra una situación con otro, lo más probable es que el otro esté tan frustrado como uno.

     Una persona no es poco inteligente por no entender una explicación, porque bajo esa máxima… todos somos tontos, yo más bien pienso que tonto es el que piensa eso.

domingo, 6 de mayo de 2012

Catapensamientos 22


  • Las relaciones de pareja son como los neumáticos: Necesarias, a veces explotan, otras veces se desinflan y hay que inflarlas e inevitablemente con el tiempo se desgastan. Hay unos que usan el repuesto y otros que no. A veces se cambia por una nueva.
  • Siempre es un buen momento para decirle a alguien excepcional... que lo es. Anda y dile!
  • El pasto del frente puede verse siempre más verde, pero cuando miras más de cerca, muchas veces te das cuenta que es tan verde como el tuyo.
  • En la soltería, las mujeres lo único que quieren es que el sexo signifique algo y los hombre; que no signifique nada.

lunes, 23 de abril de 2012

Instrucciones para estudiar

1º Defina la hora y el lugar en que va a estudiar: mentalice la acción. 

2º No debe tener ni hambre, ni sueño, ni frío... sí puede estudiar con "lata", pero lo ideal es que no la invite. 

3º A la hora planeada, apague la tele, el computador, etc y ponga su celular en silencio. Póngase de pie, si es necesario estírese, tome sus cuadernos y libros y vaya a sentarse en la mesa del comedor. No en la pieza, ni en la cama, del mismo modo que uno no duerme en la cocina ni come en el baño, no se estudia en la pieza. 

4º En una hoja a la vista tenga una lista de los contenidos que serán evaluados, si trabaja con libro, anote al lado de cada tema, las páginas del libro que corresponden. Si no tiene los contenidos: ¡CONSÍGASELOS YA! 

5º Fije el tiempo en su celular: 40 minutos máximo si es niño o adolescente, especialmente si tiene Déficit Atencional (o sospecha que lo tiene) 60 minutos para universitarios. No se preocupe, la calidad es más importante que la cantidad, luego de descansar 15 - 30 minutos, repite la sesión de estudio cuantas veces sea necesario. 

6º En una hoja en blanco o block, escriba el título del primer tema. Elija una de las alterativas para trabajar: 

a)Resumen conceptual:Lea en su cuaderno o libro y destaque palabras claves (tiene que tener por lo menos un destacador). Si no entiende, lea otra vez (no se haga el pavo/a) Si le ayuda lea en voz alta. A la quinta vez que lea y no entienda, respire profundo, en su hoja de estudio escriba la pregunta que necesita ser respondida para entender la idea. Marque con rojo "PENDIENTE"! Y LE PREGUNTA A SU PROFESOR/A en la clase siguiente. Si lo entendió escriba el concepto o idea y su definición o planteamiento. Por ejemplo: Hormona: Mensajero químico que viaja a través de la sangre y lleva mensaje a tejido específico. 

b) Cuestionario: Escriba la pregunta, cuya respuesta es la idea leída, por ejemplo: ¿Qué es una célula? o ¿Qué es un producto notable? ?cuántos tipos de... existen? Una de las ventajas de este método es que usted mismo puede ponerse a prueba, leyendo la pregunta y tapando la respuesta y autocorregirse. 

c) Cuadro de integración y/o comparación: Si son varios procesos, o sistemas o guerras etc, vaya identificando los criterios y los escribe en la primera columna Ej: fecha de inicio, fecha de término, características, países involucrados. En la linea horizontal superior escribe los procesos, por ejemplo: Primera guerra mundial, segunda guerra mundial y guerra fría. 

d) Esquema: Recomendado cuando muchos tipos y subtipos. Haga uno por hoja, de ese modos después puede poner cada una de esas hojas a la vista y relacionar. 

e) Trabajo de texto: Si es superdotado y tiene muy buena memoria, porque lo ha comprobado, basta una lectura comprensiva profunda, trabajar el texto destacando ideas importantes y haciendo anotaciones alrededor, las flechas son su mejor amiga. 

7º Deje de trabajar cuando el tiempo termine y ¡felicítese! ha completado una sesión EFICIENTE de estudio.

 Nota: La memoria trabajará en la medida que los contenidos sean REPASADOS, por lo que cuando parta la próxima sesión de estudio, lo primero que debe hacer es leer lo que hizo en su sesión anterior.

viernes, 20 de abril de 2012

Columna: "Aprender no es lo mismo que estudiar"


     Partió el año escolar, algunos van a primero básico y este año se les abrirá un mundo nuevo cuando aprendan a leer, otros comienzan a despedir esta etapa y tiene los ojos puestos en la gran prueba que darán a fin de año. El resto, sabe más o menos a lo que va, entiendo que un nivel más trae mayor dificultad y exigencia.

      Para los que evaluaron el año anterior, este será un mejor año, pues habrán concluido qué hay que hacer diferente y es posible que hasta se hayan fijado algunas metas académicas concretas, que puede ser terminar con todas las asignaturas “azules” o un determinado promedio general. Para algunos papás, las notas no son importantes, y sólo quieren que para sus hijos ir al colegio y hacer las tareas no sea una tortura.

        El año pasado, una amiga me acompañó a dejar a mi hijo al colegio. Cuando él se bajó, ella  se asomó por la ventana le dijo: “¡Que aprendas mucho!” Me encantó su deseo. Ojalá que nuestros niños aprendan mucho este año, por lo mismo, es importante distinguir aprendizaje de estudio. Lo típico es decir: “Tienes que estudiar más este año” cuando en realidad queremos decir “Hay que aprender más en el colegio y reforzar esos aprendizajes en casa”

     El aprendizaje está definido como “Un cambio relativamente estable en el comportamiento” por eso decimos que una vez que aprendemos a andar en bicicleta, no lo olvidamos jamás, o una vez que aprendemos a hacer un queque o a besar. Pero si algo deja de hacerse por muchos años, se olvida. Los aprendizajes se deben reforzar, la memoria a  largo plazo requiere de repasos, como nos pasa con la letra de una canción que nos gusta mucho, sabemos que la sabíamos, pero cuando la tocan, sólo logramos cantar algunas partes. Estaba olvidado, pero eso no significa que no se haya aprendido.

        

     No se puede estudiar sin antes haber aprendido. Estudiar es una acción posterior y complementaria al aprendizaje. Por lo que es fundamental que su hijo, primero que todo sepa cuando ha aprendido y cuando no. En caso de no haber aprendido un contenido en el colegio y estar consciente de eso, en casa la misión es aprender, no estudiar. ¿Cómo se aprende en casa lo que no se aprendió en el colegio? Sin duda que la respuesta varía según el curso en el que está su hij@. Si está en un curso de la básica, va a requerir de mediación, es decir, ayuda. Que se la puede dar el padre, la madre, un hermano,  una tía, un profesor particular y en algunos casos la abuela o la persona quien lo cuida. Si es de enseñanza media, el primer recurso a la mano es un compañero, ya que los pares tienen especial importancia en esa etapa y está el maravilloso recurso de internet. Como si esto no fuera suficiente, tiene al profesor de asignatura en el colegio, a quien debiera poder acudir con consultas la clase siguiente. ¿Cuál es el problema?, que la mayoría de los niños no sabe cuando no aprende y estudian, después los resultados son deficientes y los padres concluimos que no estudió realmente o que no sabe estudiar.

          Así como comentamos con nuestra pareja nuestro día laboral, para nuestros hijos es muy conveniente comentar su experiencia escolar, pero no sólo lo que pasó en el recreo, lo que pasó en cada asignatura que tuvo, porque en ese relato va a surgir eso que no entendió y por ende no aprendió.

       El primer paso para aprender es entender y si alguien no entiende es porque necesita que se lo expliquen de una manera diferente. Si el profesor no tiene ese dato, no puede mediar el aprendizaje. Debemos enseñarles a nuestros hijos a tomar consciencia de cuándo aprenden y explicarles que cuando no hayan entendido algo, ¡es crucial declararlo! Que no tiene nada de malo y si les da vergüenza, que busquen al profesor a solas o le pidan a un compañero solidario.

    Estando el aprendizaje fresco, estudiar es como lavarse los dientes, un trámite indoloro, necesario, de corta duración y muy beneficioso, que implican conductas concretas no muy complejas y ciertos materiales. La tarea compleja realmente es aprender.  

martes, 10 de abril de 2012

Poema sugerido: "¿Cómo poseer sin ser poseído" de Claudio Bertoni

Cuando
un hombre
Claudio Bertoni, poeta y fotógrafo chileno.
Vive en concon
toma a su mujer
por la cintura
y
la
sienta
en su falda

Pone
una oreja
en su espalda
y
tiene
la mirada
de un pordiosero

Mientras
ella conversa
con los demás
sin
darse
cuenta

Ese
hombre
está perdido

lunes, 9 de abril de 2012

Pensamientos prestados 1


  • "Uno no siempre se casa con el amor de su vida" (Juan Peña, Punta Arenas, 2008)
  • "Nada vuela más rápido que el tiempo" (Claudio Bertoni, Poeta, 2011, en mi auto)
  • "Uno sólo puede ver en el otro, lo que tiene adentro" (Mi prima Tiky, 2012, mi casa)
  • "Cuando uno no sabe cómo reaccionar, porque aún no sabe qué diablos le duele, uno dice que algo lo tiene a uno mal... la pregunta es: ¿qué  es lo que te duele?" (Aldo Rivera, ex profesor en escuela de psicología, 2012, chateando)

        domingo, 1 de abril de 2012

        Catapensamientos 21

        • A veces las cosas son exactamente lo que parecen.
        • El mejor remedio para el ego, es que alguien te lo aplaste.
        • Ocultar lo evidente, es como tomar sopa con un tenedor: agotador e inútil
        • Siempre que esperas que algo pase, no pasa y cuando esperas que no pase; pasa... 
        • Uno no es para el otro, lo que el otro es (o fue) para uno.

        viernes, 30 de marzo de 2012

        Lograr el propósito de la fidelidad en la pareja

             Lo ofrecido en este blog es un espacio para reflexionar sobre fenómenos de la vida a los cuales todos estamos expuestos. Aquí se abordará un tema bastante ingrato y además de una forma un tanto cruda, de otro modo no sería aporte, pues el tema de la fidelidad/infidelidad es abordado constantemente y si siempre se hace de la misma manera, deja de hacer ruido. Ahora, respire y afirmese.

             La fidelidad es una promesa, pero la promesa de fidelidad no es la fidelidad, para lograrla debe ser un propósito consciente, a unos les costará más que otros, pero sin duda que a todos al menos una vez se les presentará una prueba grande en la vida y si la pasan o no, dependerá exclusivamente de cuántos recursos internos se hayan desarrollado, de cuán bien equipada vaya la mochila, entre otros de; la capacidad para controlar impulsos, para la gratificación postergada,  la tolerancia a la frustración y la presencia de mecanismos de defensa como los son reprimir y sublimar (satisfacer de forma socialmente aceptada)
             Por supuesto el desarollo moral también es importante. Para muchas personas ser infiel es malo sólo en la medida en que te pillan, principio demostrado en el dicho popular "ojos que no ven, corazón que no siente". Para otros, es malo porque es el incumplimiento de una promesa hecha voluntariamente hacia la persona que se ha elegido amar, por tanto es una deslealtad. La infidelidad de alguien nos dice mucho de esa persona, nada de su pareja, por tanto la fidelidad es además una cualidad, atributo o virtud suceptible de ser desarrollada por quien se lo proponga.
             Parece que cuando se toca este tema se suele poner el foco en tres aspectos: las causas, lo tipos de infidelidad y las consecuencias. En este artículo miraremos específicamente el riesgo, el momento preciso que marca la diferencia entre ser fiel y dejar de serlo, para analizar posibilidades de acción.
             Una amiga me dijo una vez: “Ser fiel, es el camino difícil y mi marido y yo elegimos ese camino” pocas veces escuchamos declaraciones tan honestas y verdaderas. ¿Por qué es difícil? Porque en algún punto de las relaciones de pareja se puede amar al otro y sentir una fuerte atracción por un tercero. Eso no es algo que se elija, eso sencillamente pasa, pero lo que sí podemos elegir es cómo vamos a enfrentar esa situación y parece que la primera tarea es no negar(se) que existe esa atracción. Por otra parte, hay además varios agravantes, por ejemplo: si la pareja está pasando por un mal momento, si la vida sexual está empobrecida, si el tercero provoca, seduce e invita, si los espacios que se comparten con ese/a tercero/a son extensos, si hay antecedentes de infidelidad, si el tercero es un "cazador/a" que sólo busca presa para conquistar, etc

             Hablemos hipotéticamente (para que no se angustie nadie) si a ud le pasara esto, o tal vez ya le pasó y ¡más de una vez!, ¿consideraría compartirlo con su pareja? es probable que casi el 100% de los lectores ahora diga en su mente un rotundo no, pero ¿por qué no? según el autor Mathew Kelly la relación de pareja es la relación primaria. La pareja es la persona que conoce nuestros defectos y aún así nos ama, es a quien acudimos cuando la vida se pone adversa, es la primera persona que buscamos cuando algo maravilloso nos pasa,  si no está, nuestra vida se ve empobrecida, y juntos forman un equipo, entonces ¿no debiera ser la primera persona en ser informada de que existe un peligro? ¿No le gustaría a ud saberlo? Si va en un bote y su compañero/a ve el peligro, pero no le avisa, siempre quedará la interrogante de si juntos podrían haberse salvado.  De seguro muchas personas, cuyos matrimonios y largas relaciones han terminado porque su pareja fue infiel, hubieran deseado saber de la amenaza cuando era apenas una semilla. Complejo... difícil ¿no? la lógica indica que habría que menconarlo de inmediato, pero ¡no! eso no se hace. (me refiero a que no es una práctica común, lo común es ocultarlo)

             Imaginemos una situación, real o fantaseada, en que el riesgo está y ud hace consciente su atracción a esa persona, se le hace evidente y es recíproca. ¿Qué hará? Aquí algunos posibles caminos:
        - Evitar completamente el tercero, de manera eficiente y sin autoengaño.
        - Hacer como que evita, pero en el fondo boicotea la distancia para generar mayor cercanía.
        - Hablar con ese tercer/o respecto de lo que le está pasando y pedirle ayuda.
        - Callar, negar, reprimir y sublimar.
        - Hablar con amigo/a que es infiel y pedir consejo.
        - Hablar con amigo/a que es fiel y pedir consejo.
        - Hablar con su pareja y activar dierentes mecanismos de protección.
        - Ir a terapia: individual o de pareja
        - Jugar un poco con la situación, sabiendo que el riegos es enorme.
        - Dar rienda suelta al impulso y asegurarse de que no le pillen.
        - Dejarse llevar y dejar que le pille, para así no tener ud que terminar la relación.
        - Tratar de construir una amistad con ese tercero/a
         
            Sin duda que existen muchos caminos posibles. Un dato - recurso: si la otra persona también tiene una relación, ayuda mucho pensar no sólo en la propia pareja, sino que también en la pareja del otro y si se puede observar, de modo natural y distante, la relación de ese tercero y ocurre que hay amor... como que lo soluciona todo, ¡elimina cualquier impulso! es una cachetada de realidad.
         
             Algunos síntomas o señales que le avisan que el riesgo va en aumento, pero aún está tiempo:
        - Si se contactan por alguna vía y es a "escondidas"
        - Si comienza a cambiar su rutina diaria, o los lugares que frecuenta.
        - Si comienza a interferir en la dirección de su líbido y por tanto altera en algún grado su vida sexual.
        - Si comienza a cuidar su aspecto más cuando se verá con el tercero/a que con su pareja.
         
             Otro recurso es aceptar lo que se siente,  no resistirse a lo que le pasa y observarlo por 6 meses (mucho control de impulso, represión, sublimación y desplazamiento), si pasados los 6 meses, la atracción es igual de intensa y esa persona sigue habitando sus pensamietos de manera constante, probablemente es momento de evaluar su relación de pareja. Creo que en muchos casos, al cabo de unas semanas o meses, se dará cuenta de que estuvo a punto de arriesgar una torta entera por ¡una guinda! 
         
             Yo una vez recibí a un querido amigo y su "amante" en mi casa (yo no soy amiga de la señora) él se sentía muy enamorado. La relación duró un par de meses y con la misma intensidad con que comenzó; terminó. Su señora nunca supo y él sigue casado. Esa experiencia no tiene hoyningñun significado en su vida, es probable y casi puedo asegurar que él nunca piensa en ella o la reuerda. Desde ese punto de vista, lo arriesgó todo lietarmente por nada. Tuvo suerte.
         
             Si tiene uno que otro recurso emocional y algo de moral, no se victimice. No cuente que su relación de pareja es mala o pobre si en realidad es inmesamente feliz. La personas que son felices y aman a sus parejas, también pueden sentirse atraídos por un tercero/a, el tema está en que si prometió fidelidad, no corresponde que actúe ese deseo o que lo declare. Sea sincero/a, sea real, eso también ayuda a proteger su relación de pareja y cumplir con este propósito el ser fiel.

         
             Nuestra pareja siempre puede resultarle atractivo a alguien más que nosotros y vale tenerlo presente, por eso es tan importante el cuidado mutuo. La amenaza es real. No propongo que demos rienda suelta a la paranoia,  ni menos recurrir a los ataques de celos, el tema no es ponerse controladores, sino más bien tener los ojos abiertos.. estar conscientes de lo que se tiene, cuidarse y cuidar al otro de esos riesgos muy reales.