jueves, 14 de mayo de 2009

Cuando la pérdida es de un(a) amigo(a)

Con frecuencia se habla de la pérdida en el ámbito amoroso, incluso en lo familiar, más no de la pérdida en el ámbito social. Durante la vida se pierde amigos y estoy hablando de un tipo significativo de pérdida psicológica. Esto puede ocurrir por diversas razones: cambios de etapa, cambio de ciudad o país, diferencias de opinión que generan quiebres y resentimientos o por conflictos que involucran a otras personas y a veces, sencillamente se produce una distancia que se trasforma en un abismo y no se sabe explicar muy bien por qué sucedió, sólo pasó.

Creo que una de las causas más comunes de perder un amigo/a es cuando comienza una nueva relación, ¿a quién no lo he pasado? que se puso a pololear y ¡se desapareció! o se casó y no llamó nunca más. Ahora, esto no significa que los afectos dejen de existir ¿no cierto? ni que ese amigo/a ya no piense en ti, seguramente todo eso está, sólo que ya no se materializa en conversaciones frecuentes, llamadas o panoramas en conjunto. La pérdida de contacto no es sinónimo necesariamente de la pérdida de cariño, pero sí lo primero tiende a conducir a los segundo.

Muchas veces somos nosotros mismos los que inconcientemente nos alejamos y no llamamos "para no molestar" o dejamos de invitar porque asumimos que el otro ya tiene compromisos, pero ojo que si hay una genuina amistad, debiéramos saber mejor que eso. Lo peor que puede pasar es que el otro diga que no.

Otras veces es el otro quien claramente ya no tiene el interés o el tiempo para continuar con la amistad y hay que ser capaces de ver eso y asumirlo. Como toda relación, la amistad, creo, debe estar fundada en cuatro aspectos fundamentales: el amor, la confianza, el respeto y LA RECIPROCIDAD. Si lo que está pasando es que tú, cada cierto tiempo, llamas para saludar y estar al tanto de la vida del otro, porque te interesa, pero el otro ha dejado de hacer eso y por tanto ha dejado voluntariamente de participar en tu vida, es muy probable que esa amistad haya llegado a su término. La buena noticia es que si no hubo conflictos de por medio, queda todo despejado y con posibilidades de ser retomada más adelante en el tiempo.

Muchas veces los amigos que se emparejan sólo quieren salir con amigos que también estén emparejados, y en respuesta a eso, no resentir, no lamentarse ni sentirse defraudado por el otro, lo que tiene sentido es que los solteros armen grupos de solteros.

Los amigos son la familia que uno elije. Para algunos es LA familia que tiene, porque la otra, la que le tocó es muy pequeña o muy disfuncional y por tanto incompetente. La amistad es uno de los vínculos más sanadores y enriquecedores que podemos construir, por lo que perder un amigo, en cualquier etapa de la vida, es importante y afecta.

El duelo de las amigas y/o amigos perdidos es un duelo a puerta cerrada, que tiene un mandato social de que debe ser minimizado. No recuerdo que alguien me haya comentado de la pena que siente por haber perdido contacto con un amiga/o cercana, pero creo que esta es una vivencia que a todos nos has tocado al menos en una oportunidad y qué felices somos cuando uno de esos amigo/as que dimos por perdido vuelve a nuestra vida y al reunirse, sencillamente se siente como si el tiempo se hubiera congelado.


1 comentario:

  1. catita: te acuerdas de cierta amiga mia que se alejo sin que supiera que le paso????.. jajajaj comenzo su lenta caminata hacia atras... ahora hablamos por msn, que es un inmenso paso, dado que ni siquiera nos hablabamos en el gim, jajaja..por ahi dicen que quien se va sin que lo hechen vuelve sin que lo llamen, bueno ahora comienzo a comprovarlo, indepenidiente de eso me alegra mucho... beshos y sigo insistiendo muy buena tu pagina

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