Debo confesar que me sorprendí y bastante, cuando un hombre de 31 años, como si nada, menciona que su pareja es 10 años mayor que él. El otro día caí en la cuenta que una sobrina de 19, pololea con un chico de 17 y a mí una vez me invitó a salir un chico de 23!.
Las cosas están cambiando. ¿Será que hoy estamos más preparados para lidiar con estas diferencias de edad? está claro que si él tiene 31 y ella 23 no hay problema (a lo mejor a sus padres no les guste tanto) pero... ¿y si fuera al revés? Por más que se intente ocultar ,hay raíces machistas de nuestra cultura, que en estas aristas suelen aflorar.
¿Qué tan buenas pueden ser las relaciones de pareja en las que ella es mayor? ¿Cuánto de realidad tiene el mito de que en esas parejas la mujer cumple un rol más materno que nunca? ¿Qué perfil tienen estos hombres que pasan por alto la edad de sus amadas?
Madonna deja la vara bien alta: su novio tiene 22 y ella ya es una chiquilla de las 5 décadas! Tal vez este es el ejemplo extremo, por supuesto que en aquellas parejas donde la diferencia son uno o dos años, esto no es tema, yo planteo la inquietud de casos en los que probablemente la diferencia se evidencia en más de un ámbito: físico, emocional, laboral o económico, a la vez que invito a mirar la capacidad de nuestra sociedad actual para aceptar a esas parejas que se están haciendo comunes silenciosamente. ¡Bien por ellos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario