- Introducción:
Estas son ideas que vengo construyendo y almacenando hace un tiempo en mi cabeza. Surgen como resultado directo del análisis de algunas vivencias personales que con el tiempo fui fusionando con lo que observé, viven otros también. En más de alguna oportunidad la mencioné y prometí escribirla. Creo que esta teoría puede ser uno de mis grandes aciertos en la vida, claro, junto con traer a Benjamín a este mundo.
Con frecuencia podemos escuchar frases como: "tengo una tía que es como mi mamá" ó "ella lo quiere como si fuera su papá", "ustedes parecen pololos", "lo quiero como a mi hijo", "parece mi marido", "ella es como mi hermana" etc. Pues bien, a cada una de estas frases habría que agregarles: pero no lo es. La frase completa sería: "Ella es como mi hermana, pero no lo es" . La verdad es que la frase que agrego pareciera no tener importancia, pero sí la tiene y mucha.
Con frecuencia podemos escuchar frases como: "tengo una tía que es como mi mamá" ó "ella lo quiere como si fuera su papá", "ustedes parecen pololos", "lo quiero como a mi hijo", "parece mi marido", "ella es como mi hermana" etc. Pues bien, a cada una de estas frases habría que agregarles: pero no lo es. La frase completa sería: "Ella es como mi hermana, pero no lo es" . La verdad es que la frase que agrego pareciera no tener importancia, pero sí la tiene y mucha.
A continuación los postulados de esta teoría:
- No existen los vínculos perfectos:
Casi me atrevería a declarar que no existen los vínculos sin trauma (en su concepción más pura desde la psicología) y cuando hablo de vínculo, no me refiero a cualquier relación. Lo que marca la diferencia es la dependencia. Se pueden tener muchas relaciones con distintas personas, pero los unos no dependen de los otros. Vínculo es el que se tiene con los padres, con los hijos, los hermanos y en ocasiones con los abuelos, algunos amigos o amigas y las "nanas". Partiendo entonces de la premisa de la "falla", cuando un ser humano comienza su vida, tiene hartas posibilidades de que algunas personas significativas en momentos cruciales no estén o estén y no cumplan el rol, pero aún cuando es la ley de la vida y le pasa a la mayoría, tenemos la posibilidad de hacer algo diferente.
- Cuando hay un "rol" vacante en nuestra vida, este puede tener un sustituto:
Se plantea que: Si tenemos conciencia de que nos falta un "alguien" específico, tenemos la posibilidad de, voluntariamente, encontrarle un buen sustituto, que voluntaria y conscientemente acepte.
Por ejemplo, si siempre se ha sentido que ha faltado alguien en la línea fraterna, un hermano o hermana, este rol "vacante" puede ser suplido con un amigo/a o familiar. Propiciar esta situación contribuye, sin duda, a elaborar de forma exitosa algunas vivencias y en definitiva puede marcar cambios importantes en la vida de una persona, independiente de tu etapa de vida.
Si miramos con atención nos podríamos dar cuenta que muchas veces somos el sustituto de alguien sin conciencia y por tanto con beneficios unilaterales.
Por ejemplo, si siempre se ha sentido que ha faltado alguien en la línea fraterna, un hermano o hermana, este rol "vacante" puede ser suplido con un amigo/a o familiar. Propiciar esta situación contribuye, sin duda, a elaborar de forma exitosa algunas vivencias y en definitiva puede marcar cambios importantes en la vida de una persona, independiente de tu etapa de vida.
Si miramos con atención nos podríamos dar cuenta que muchas veces somos el sustituto de alguien sin conciencia y por tanto con beneficios unilaterales.
- Los beneficios van en proporcionalidad directa con la voluntad y la conciencia:
Planteo además que el ser repuesto es bueno en la medida en que los beneficios son para ambos y se tiene plena conciencia de que se está asumiendo ese rol que estaba vacante, con el acuerdo de los involucrados. Es fundamental la reciprocidad, la voluntad y la conciencia, de lo contrario no es repuesto, es confusión de roles o reemplazo y pueden resultar bastante dañino. Por ejemplo, cuando un niño pequeño queda a cargo de otros familiares, por abandono o fallecimiento de los padres, el niño no ha elegido sus repuestos de padres y en ocasiones esto tiene un buen desarrollo, pero en otras no tanto.
- La frecuencia de activación del vínculo sustituto no tiene relación con el impacto:
El repuesto no tiene que cumplir siempre su función, tampoco tiene que ser por largos períodos de tiempo, puede ser ocasionalmente o incluso una sola vez, también pueden ser diferentes roles para una sola persona. Por ejemplo, la novia que se casa, que no tiene padre que la lleve al altar, ¿deja de casarse por eso?, ¿va a elegir caminar sola?, no, es muy probable que le pida a una figura masculina cercana a ella que la lleve, en otras palabras usa un repuesto. Quién asume, lo sabe y la vivencia es completamente diferente.
- Sustituto y no reemplazo:
Ahora bien, me siento con el deber de justificar la palabra elegida. Se podría haber usado la palabra "reemplazo". Esto fue pensado así: Cuando se compra una olla, ésta viene con una tapa original, la tapa no se usa siempre, pero hay cosas que no se van a cocinar bien si la olla no tiene tapa, ¿qué se hace generalmente cuando la olla pierde su tapa? se le busca otra, pero no cualquiera, una "que le haga", que sea más o menos del mismo tamaño de la original porque si es muy chica; no cubre y si es muy grande; hay riesgo de que se caiga. Con vínculos significativos ocurre lo mismo. No decimos le busqué "reemplazante" a la tapa, porque el concepto de sustituto alude a una pieza que fue diseñada con esos fines, ocupar el lugar de la original cuando esta falle y los seres humanos somos potenciales sustitutos para cualquier rol.
- Cuando la calidad del sustituto es irrelevante:
Sabemos que hay sustitutos buenos, algunos no tan buenos y unos que definitivamente son malos, pero en aquellos casos en que la pieza es fundamental, como la madre o el padre, cualquier sustituto es mejor que ninguno.
- Algunos casos de sustituto:
Un día, en el abrazo de despedida con uno de mis mejores amigos, que por su orientación sexual, jamás tendrá hijos, le dije: "Yo seré tu sustituto de esposa y el Benja será tu sustituto de hijo". Él, emocionado me sonrió y me dijo: "Eso me gusta, suena bien".
En muchos casos, la figura de la "nana" va muchísimo más allá que las labores domésticas y ejercen un rol de madre, retomando los postulado anteriores, cuando hay un acuerdo explícito, claro y cuidadoso, la nana puede ser el sustituto de una madre, mientras la madre no esté presente y cuando ella llega, como pieza original, el sustituto se desactiva. Propongo particulares beneficios aquí, cuando la familia es monoparental.
Para reflexionar...Si la olla eres tú ¿vas a dejarla sin tapa? , ¿le vas a poner cualquiera? o vas a considerar y evaluar los sustitutos que tienes disponibles y te abrirás a la posibilidad de ser sustituto de alguien también?
En muchos casos, la figura de la "nana" va muchísimo más allá que las labores domésticas y ejercen un rol de madre, retomando los postulado anteriores, cuando hay un acuerdo explícito, claro y cuidadoso, la nana puede ser el sustituto de una madre, mientras la madre no esté presente y cuando ella llega, como pieza original, el sustituto se desactiva. Propongo particulares beneficios aquí, cuando la familia es monoparental.
Para reflexionar...Si la olla eres tú ¿vas a dejarla sin tapa? , ¿le vas a poner cualquiera? o vas a considerar y evaluar los sustitutos que tienes disponibles y te abrirás a la posibilidad de ser sustituto de alguien también?
Excelente texto,pero:
ResponderEliminarQue pasa cuando el repuesto a pesar de que fue buscado y bien seleccionado no satisface y/o cumple al 100% su rol como lo seria con el original?Deberiamos volver al original o de a poco acostumbrarnos a este repuesto que en potencialidad puede llegar a ser mejor?
Buenissimo!!!....me deja mucho en que pensar!!!
ResponderEliminarFelicitaciones.
Pao
... Aun me estoy riendo con la analogía cocinera! Lo de la olla es perfecto; explica tal cual la necesidad de "reposición" frente a la carencia del original.
ResponderEliminarEs cosa de abrir un poquito los sentidos, para entender cabalmente que muchas personas, en muchos muchos sentidos y muchos muchos muchos contextos, han pasado por mi vida siendo repuesto de padre, de madre y de hermano/a (afortunadamente, de abuelos nunca: los míos, son tan maravillosos que han alcanzado a servir en más de un rol). Podría hacer una lista, enorme!
Todos quienes hemos debido recurrir sistemáticamente a repuestos emocionales, con o sin conciencia (o sea, bi o unilateralmente), lo hemos desarrollado a la par con las habilidades sociales comunes. Es una herramienta de supervivencia básica, en muchísimos casos...
Un acierto, sin duda! Siempre es bueno tener conciencia de los procesos, y nombrarlos les da sustento. Muy, muy bien (además, eres súper entretenida para escribir)