sábado, 21 de diciembre de 2013

Columna CM Diciembre 2013: La continuidad y el cambio en ti

Esta columna tal vez no es para usted, porque esta columna no es para todos.” Ya no soy la misma” dijo una paciente, luego de contarme su historia y yo asentí, porque podía ver y entender el cambio del que me hablaba. Cuando recuerda episodios pasados de su vida, ¿siente que es el mismo? A veces nos cambian las circunstancias de vida y la forma en que nos empeñamos en superarlas y sobreponernos, otras veces el cambio puede ser la consecuencia de una decisión.

Los adultos reflexivos y con algo de consciencia sobre sí mismos, han desarrollado un grado de conocimiento interior, que les permite identificar claramente sus defectos y hábitos no virtuosos, es probable que los tenga escritos en una nota mental con tinta invisible que guarda en el subconsciente. Pulir, mejorar o cambiar cualquiera de ellos lo convierta en una mejor versión de usted y si no es una característica ligada a la estructura de personalidad, no necesita ir a terapia para trabajarlo, lo puede hacer de forma autónoma, por medio de la lectura de un libro o a través de diálogos nutritivos con un otro significativo.

Cuando suenan villancicos una y otra vez en los supermercados y en las ventanas de las casas observamos árboles de navidad, luces y adornos, los escolares han salido de vacaciones y se planifica la cena familiar para el 24, entendemos que queda poco de este 2013 y algunos, con altura de miras, ya levantamos las cejas para ver la puntita de los números 2014.

El concepto de las resoluciones de fin de año apunta a aquellas acciones que hemos decidido realizar, que por un parte representan un trabajo o esfuerzo y por otra, nos hacen mejores personas. ¿Hizo resoluciones para este 2013?, este es un buen momento para evaluarlas. Ahora bien,  este mes podemos comenzar a definir las resoluciones para el 2014. A algunas personas le resulta aversivo pensar en el futuro y argumentan desde la fragilidad de la vida, el “Carpe Diem” (Vivir el día) o citan a John Lennon que dijo “La vida es aquello que te va sucediendo mientras estás ocupado haciendo otros planes” que es una mirada muy válida, pero extremista, al igual que aquellos que hipotecan su felicidad ante el logro exclusivo de una sola meta.


La propuesta es hacer un check list de aquello que desea lograr el próximo año. Se sugiere que lo haga por ámbito, ya que de ese modo logra un equilibrio, evitando que quede muy cargado hacia un área solamente. Puede, por ejemplo, incluir una meta para: pareja, lo económico, la maternidad /paternidad, lo laboral/académico, cuerpo/salud y lo espiritual, por mencionar las clásicas. No tema soñar. Los sueños son una fuente de motivación importante para la vida, nos impulsan, nos desafían y nos recuerdan quienes somos y hacia dónde vamos. Si es una persona más organizada y planificadora puede dividirlas por semestre e incluso fijar plazo en meses.

            Es importante que las resoluciones fijadas dependan exclusivamente de usted y que las distinga de aquellas acciones que dependen de otros o de circunstancias que usted no controla, entonces en vez de plantear “Tener un trabajo nuevo”, que no depende totalmente de usted, puede escribir “Buscar trabajo a estar encontrar” o “Revisar la bolsa de trabajo todos los viernes”. Otro ejemplo: “Quiero dejar de pegarle a mi hijo cuando me supera” reemplazarlo por algo similar a un “Quiero mejorar mi capacidad para autoregularme y cuando me den ganas de darle una cachetada, mirar al cielo y contar hasta 10 diez” La manera en que redactamos nuestras resoluciones también es importante, ya que si son presentadas de forma idealista, el logro se hace demasiado lejano y se convertirán en una situación frustrante. Del mismo modo, si tiene sobrepeso, no se proponga bajar 2 tallas, pero sí modificar conductas específicas como hacer “ejercicios tres veces por semana, aunque no tenga ganas”. No todas serán tan profundas ni significativas, yo conozco un par que le vendría bien proponerse “decirme menos veces al día que soy hermoso/a”

Un elemento tal vez diferente, es que en esta oportunidad podría incluir aquellas cosas de usted y su vida que no quiere cambiar, esas que desea que permanezcan tal como están, que también representan trabajo o esfuerzo, tal vez ser perseverante o conservar un grado de solidaridad, porque si bien, estamos constantemente cambiando, también es cierto que somos los mismos y siempre se puede ser mejor.

Pedir perdón a alguien es siempre una buena resolución.

¡Feliz navidad queridos lectores!




Columna CM Noviembre 2013: Cómo quererse

          Está lleno de conocidas frases clichés que apuntan a la idea de que uno debe amarse a sí mismo, probablemente la más clásica es: “Si no se quiere uno…entonces cómo te van a querer otros”. Pero el tema en discusión no es si es conveniente quererse o no, todos estamos de acuerdo en eso. Sí, hay que amarse a sí mismo, el punto es CÓMO quererse, cómo se hace, cómo se aprende, cómo se consigue esa tan anhelada autoestima positiva y ojo, que una opción siempre viable es ir a terapia para lograrlo.

           
Es importante que nos pongamos de acuerdo en qué entenderemos por autoestima, ya que el conocimiento popular lo define justamente así, como “el amor a sí mismo”. Hay una definición de autoestima que me hizo mucho sentido cuando la leí: “Es experimentarse a uno mismo como competente para la vida y a la vez, sentirse merecedor de felicidad”, pero deben estar presentes ambas experiencias, ya que hay personas que son exitosas en varias áreas de su vida; social, laboral y/o amorosa, y sin embargo no sienten que merecen ser feliz.

            También debemos distinguir la autoestima positiva como algo completamente diferente del narcisismo, ya que estos “egos inflados” no son más que un mecanismo compensatorio de autoimagen y autoestima muy dañadas. Personas que tienen una imagen engrandecida de sí mismas y miran al resto como inferiores, que se muestran muy seguros, intimidan y descalifican o sencillamente actúan como si el resto del mundo existiera para adorarlos, no tienen autoestima positiva tampoco. Poco y demasiado son extremos que nos indican un mal funcionamiento.

Tenemos esta fantasía de que las personas que son más atractivas, tienen mejor autoestima, o que quienes “se ven” seguros, realmente lo son, pero sorprendentemente no es así. Los problemas de autoestima son muchísimo más frecuentes de lo que usted cree y están presentes en personas que nunca imaginaría. Esta percepción errada, se funda en que miramos indicadores de autoestima incorrectos. ¿Qué indica que una persona realmente tenga una autoestima positiva y sólida? No es verse bien, ni caminar con la cabeza erguida, es la relación que se tiene con uno mismo, esa que nadie ve y nadie escucha, sólo usted. La verdadera autoestima existe en el autodiálogo, por lo que es fundamental atender a lo que se dice a usted mismo y cómo se lo dice!

            Amar a otros y a uno mismo no debiera tener ninguna diferencia, estoy segura que religión aparte comprende el sentido y sabiduría del mandamiento católico “Ama a tu prójimo como a ti mismo” no dice que lo ame más! Tampoco que lo ame menos, dice que lo ame igual y el amor se traduce en acciones concretas y estables. Pensemos de la siguiente manera: su mejor amigo/a, es una persona que usted quiere, probablemente le conoce lo suficiente y podría enumerar tanto sus cualidades como sus defectos, sin embargo usted ha decidido sentir amor por esa persona y por tanto le brinda su apoyo, le impulsa, motiva, escucha, atiende, cuida, celebra sus triunfos y se lamenta de sus derrotas, todo siempre de forma amorosa. Así es como podemos desarrollar una autoestima positiva y sólida. Relacionándonos con nosotros mismos como lo hacemos diariamente con nuestro mejor amigo/a. Por tanto, dígase cosas, sinceras en sus pensamientos, que son tan cariñosas como las que le dice a quienes ama, perdónese, sea compasivo con usted como lo es con otros, tírese flores, de vez en cuando y cuídese en todo sentido, física y emocionalmente. Tenga gestos hacia usted, ¿por qué? ¡Porque se los merece!


           

      Por último, la aceptación es fundamental. Hay aspectos de usted que le agradan y otros que rechaza, la tarea es integrarlos en un todo que se acepta, tal como lo hacemos con las otras personas que queremos. Complementario a esto, usted puede trabajar en esos aspectos que rechaza, pues siempre se puede ser y estar mejor.