martes, 15 de marzo de 2011

Columna: "El favorito"


Pocas veces se menciona cuánto se puede aprender de una película, pero lo cierto es que se aprende. Hay una escena de “Conoces a Joe Black” que tiene un diálogo notable, entre un padre y su hija mayor. Él, que sabe que esa noche va a morir, le confiesa a su hija que tiene remordimientos, porque tiene conciencia que no ha sido para ella, ni la mitad del padre que ha sido para la menor (su favorita) Ella le dice que siempre lo ha sabido, pero que no tiene problema con eso, que ella aceptó que la cara de su padre se ilumina cuando entra su hermana, pero le dice que no importa, porque él ha sido el favorito de ella. Conmovedor. Sabia ella, para resolver un conflicto potente del cual pocas veces se habla.

“Los quiero a todos por igual” eso es más bien una intención que una realidad. Nadie puede sentir exactamente lo mismo por dos personas, es imposible, porque la configuración que hace esa persona con uno, es diferente que la que hace con otro. Es una linda intención, sin duda, pero también es una negación y como tal, en algunas oportunidades puede causar un daño irreparable.

¿Siente Julieta por Romeo, exactamente lo mismo que Romeo siente por ella? Pregunta Echeverría en su libro “Ontología del lenguaje”. Difícil. Ambos dicen sentir amor, pero que utilicen la misma palabra para definir lo que sienten, no implica que lo que sientan sean igual. ¿Sienten los padres lo mismo por todos sus hijos? No. ¡Por ningún motivo! Siempre van a existir múltiples variables que van a influenciar ese vínculo, la edad que tenía él o ella, el número de hijo que se es, el momento o crisis por la que estaba pasado la familia cuando ese hijo/a nace, la diferencia de edad de los padres, la historia de ellos con sus padres, etc.

Volviendo a lo de aprender de la tele. ¿Vio el comercial de tallarines? ¡Genial! Regala hermoso recurso para que los padres ayuden a su primogénito a resolver el conflicto por el nacimiento del segundo hijo. La madre le dice a su hijo mayor, mientras tiene en brazos a su hijo recién nacido: “Sí, también lo quiero, pero a ti te quiero desde antes” Ahí tenemos cómo lidiar con la realidad, enfrentarla y no negarla, nos brinda de recursos para acompañar a los nuestros a elaborar situaciones de vida que para cualquiera podrían ser compleja. Es probable que algunos al leer estas líneas, recuerden el día que llegó el hermano/a a casa.

En un curso, estábamos varios psicólogos y de pronto uno confiesa estar en conflicto; su esposa espera el segundo hijo y él declara no tener idea de cómo se ama a otro hijo. Mágico. Esto demuestra una vez más que es imposible amar a todos los hijos por igual. Un papá, una mamá tiene más “feeling” o química con un hijo que con otro, es una realidad innegable, lo saben, lo sienten y como  es difícil de esconder, eso va gestando al hijo favorito. No digo que hay que publicarlo o recordárselo a los hijos que no lo son, lo que planteo aquí es que hay que desarrollar conciencia de eso, justamente para poder manejarlo, comprenderlo y así trabajar más en la relación con el hijo con que se siente menos química, con ese que no se parece a uno cuando era chico, para que ojalá se note cada vez menos quién es el favorito y ponga especial atención, fíjese bien, porque puede ser que el hijo que Ud. ama, pero que no es su favorito, puede que él o ella lo sí lo tenga por favorito a Ud.

Creo que todos, a lo largo de toda la vida, debemos ser el favorito de alguien. Creo que nos brinda esa sensación de que tenemos algo especial, finalmente todos queremos eso, sentirnos especiales. Ser el favorito de alguien es el condimento que hace que la vida sea menos amarga, esa tía/tío, ese hermano mayor, o el papá o la mamá, incluso la nana, esa persona que tú siempre has sabido que no sólo te ama, sino que tiene una sintonía de alma contigo, que no se compra, viene dada.

Para quienes saben que no son o que no fueron ni el favorito de mamá, ni el de papá, mire bien, piense y recuerde, estoy segura que con este artículo va a sonreír, porque tal vez no se había dado cuenta que Ud. también es el favorito de alguien más, como lo fui yo de mi querida abuela Marta, cuyo rostro se iluminaba cada vez que llegaba a visitarla y me saludaba diciendo: “Llegó mi corazón de oro” con una dulce sonrisa (Q.E.P.D).

domingo, 20 de febrero de 2011

Catapensamientos 16

  • Los padres en algun momento debemos enseñarles a nuestros hijos a amar, desde que nacen seria ideal.
  • Tonta es la persona que se desgasta cuidando y queriendo voluntariamete a quienes no los cuidan ni lo quieren.
  • Cuando lo que más temes ocurre, duele tanto o más que lo que esperabas, pero luego sientes paz y eres libre para siempre de esa situación.
  • Cuando te buscan y ya no te interesa, se siente como hecharse bloqueador después la insolación.
  • Cuando un padre-madre es capaz de reirse sobre sí mismo junto a su hijo/a, esos dos, tienen algo muy especial.

sábado, 15 de enero de 2011

Columna Enero 2011 "Tu frustración me frustra"

Estaba con mi hijo Benjamín (12) en la cocina, yo lavando los platos y él guardando, de repente me pidió algo, no recuerdo bien qué, pero no es lo relevante. Mi respuesta fue un simple y suave no. A continuación una pregunta muy esperada - ¿Por qué no? – yo le contesté que era la primera vez en todo el día que recibía un no como respuesta y que era necesario, que no puedo decirle que sí a todo. Otra vez la pregunta - ¿Por qué no? – Esta vez mi respuesta  fue una pregunta - ¿Tú crees que a mí me gusta decirte que no? (con tono de risa). Él, serio y un tanto inseguro me responde - ¿Sí? – Inmediatamente lo corregí – Nooooo, no me gusta, ¡me carga!  (nos reíamos los dos a carcajadas) – Ya poh, entonces dime que sí – En este punto de la conversación me pareció pertinente explicarle que  cada vez que le digo que no, él se frustra y que eso me frustra mí”. Miró con cara de sorpresa y dijo - ¿Cómo?- Y le mostré que muchas de las veces que digo no, él se enoja, se amurra o se pone de mal humor, responde mal y el clima queda tenso y yo más irritable. Es muy comprensible, todos conocemos el amargo sabor de la frustración, el tema aquí fue mostrarle que como mamá esa “pega” es frustrante también.

Muchas veces dejamos de tener conciencia de lo ingrato que nos resulta decirle que no a un hijo y en la importancia de cumplir con esta labor. Como decía un sabia profesora mía en la universidad “Los límites también son amor”. Sería mucho más fácil ser mamá o papá si no tuviéramos el trabajo “sucio” de poner límites y decir que no, pero lo tenemos, nos toca y hay que hacerse cargo. Frustrar no es necesariamente castigar. Frustrar, en una cuota apropiada, es preparar para la vida. Si no les enseñamos nosotros en casa a lidiar con su frustración ¿quién? Y si no es en la niñez ¿cuándo? Como padres somos formadores de carácter y el carácter es lo que les permitirá sobreponerse a la adversidad y sobrellevar las dificultades cuando la vida se ponga cuesta arriba. Ojo, no estoy planteando y política del terror, ¡no!, los extremos son poco convenientes, hablo del tan anhelado y difícil equilibrio entre el deber y el placer, entre el sí y el no, entre la gratificación inmediata y la postergada.

Nuestros hijos están de vacaciones y eso por lo general es sinónimo de gratificación inmediata las 24 horas del día y cero deber. ¿Qué tarea tiene asignada su hijo/a en casa? duermen hasta la hora que quieren, comparten con sus amigos, ven tele, juegan play station, salen a pasear, van a la playa, se come helado, etc. Puro hedonismo y la formación del carácter queda de vacaciones también, el problema es retomarlo en marzo y qué tan efectivo se hace.

Sí, son niños, sí, están de vacaciones, sí, que lo pasen bien, pero no por eso se van a borrar las líneas que enmarcan la cancha. Mantener en su mínima expresión una cuota de frustración, ser consecuente en que se respeten las pocas normas que tiene en su casa, que ayuden con una o dos cosas en casa, son una sabia y acertada decisión que contribuyen al desarrollo emocional de sus hijos. ¿O será que ud prefiere no frustrarse  frustrándolo? Ser padres es una tarea de 365 días.


Columna Diciembre 2010 "El curriculum oculto: un peligro con potencial de recurso"

     El curriculum oculto es un fenómeno estudiado y descrito por la Psicología Educacional. Sin intenciones de pecar de reduccionista, sino más bien con fines prácticos, entenderemos que el curriculum oculto es todo aquello que el alumno aprende de su profesor, sin saber que lo está aprendiendo y todo aquello que el profesor está en enseñando, sin saber que lo está enseñando. ¿Cómo es esto? Lo explicaré con un ejemplo. Recuerdo bien que en el colegio donde estudié, Católico por cierto, se pegó un afiche del Ministerio de Salud para prevenir el SIDA, salía la foto de una joven pareja y luego las tres opciones: pareja única, uso de preservativo y abstinencia sexual. La Directora de enseñanza básica borró con un plumón las dos primeras y dejó como única opción la abstinencia. Lo que ella enseñó de forma oculta, es que ese colegio católico negaba rotundamente la existencia de nuestra sexualidad y de las relaciones sexuales que tienen los adolescentes (no todos, algunos). Negar no es educar, tampoco informar, mucho menos resolver. ¿Le sorprendería saber que aún así alumnas quedaban embarazadas antes de terminar la enseñanza media?

     Este año, mi hijo (12) y sus compañeros, recibieron la instrucción del profesor de educación física de no comentar a la Directora el cambio de lugar del taller deportivo extracurricular, ¿Por qué es tan grave esto? Porque les estaba enseñando a mentir a una autoridad, porque estaba enseñando una “lealtad” mal entendida y profundamente tergiversada. Por supuesto que la Directora supo y el profesor ofreció disculpas a sus alumnos por su error. Mientras mi hijo me relataba la escena yo daba las gracias porque él ese día había aprendido que lo más importante de equivocarse es mostrarse responsable frente al error. En otras palabras aprendió que ser hombre (ser mujer, ser adulto) significa literalmente dar la cara, a pesar de la vergüenza, la pena y la rabia por el error cometido, que lo importante es saber responder por el propio comportamiento.

     Miremos por ejemplo los colegios y profesores que no usan libros y sus alumnos deben aprender sólo de las clases, de los apuntes que logren tomar o guías laboriosamente escritas por el mismo profesor que dicta la clase. ¿Cuál es el curriculum oculto de eso? Para mí el más evidente es que el profesor y la institución educativa enseñan que para aprender basta la visión del profesor, corrección; basta la Univisión del profesor. ¿Y si para ese alumno/a no es suficiente la Univisión de su profesor? El curriculum oculto de esto es que es eres un alumno incompetente. Ni hablar del tipo de aprendizaje sin sentido que puede generar, netamente reproductivo, sin construcción de significado. Ahora, podemos mirar a los colegios que entregan los libros pero prohíben que los alumnos los subrayen, destaquen o completen… adelante, saque su propia conclusión.

     Poco se habla del curriculum oculto en los colegios ( o fuera de ellos) claro, porque puede resultar escandaloso y hasta generar un poco de pánico, porque no es posible controlarlo, sin embargo para nosotros como padres representa un enorme recurso potencial, basta que pongamos atención a los relatos cotidianos de nuestros hijos y ¡lo descubriremos! Se nos presentará majestuoso y nos dará la oportunidad de educar a nuestros hijos mejor, de fortalecer su desarrollo moral (capacidad de distinguir el bien del mal) y habilidades comunicacionales como la empatía y quién sabe, en uno de esos diálogos, anulamos o corregimos un mensaje mal enviado, así como en el colegio pueden reparar uno     mal enviado en casa.