- El que mucho abarca...¡por apretar todo se estresa!
- Si te pasa algo una y otra vez y no entiendes por qué, tienes que hacer una sola cosa: ir a terapia.
- El amor de un hijo, no sólo sana, también fortalece.
- Nadie nos enseña a ser padres: entonces hay que estudiar para aparender a ser el mejor padre que se pueda ser.
- La muerte de un ser amado aunque llegue cuando se le espera (vejez), genera mucha tristeza.
lunes, 8 de noviembre de 2010
Catapensamientos 15
Columna Octubre: "Hacer deporte una sabia decisión"
Desde hace un tiempo que la OMS (Organización Mundial de la Salud ) redefinió el concepto de salud. Hoy, salud no es sinónimo de ausencia de enfermedad; es un bienestar biopsicosocial.
En nuestra cultura no está para nada incorporado el hábito de prevenir en salud, el mejor ejemplo de esto es que visitamos un médico sólo si algo nos duele o no funciona bien, a esto le podemos sumar que la mayoría de las personas aún cree que sólo se debe ir a psicoterapia si “se tiene problemas”. En otras palabras “para que arreglarlo si no está roto”. En este paradigma encontramos también a los que dejaron de hacer deporte cuando terminaron el colegio.
Afortunadamente están también, lo que responsablemente, según su etapa del desarrollo, van al médico a chequear lo que es pertinente y los que eligen ir a terapia para sencillamente ser mejores personas, para crecer. Aquí están los que practican deporte todo el año (no sólo en la primavera porque les urge probarse el traje de baño)
La frase “el deporte es salud” suena a slogan, así que lo diremos de una forma diferente. Practicar un deporte, de manera estable, uno que ud. elija, uno que le guste, uno que le resulte placentero es el reflejo de su sabiduría. ¿Por qué? Entre muchas razones, practicar deporte genera la liberación de endorfinas (neurotransmisor) que es la “morfina natural del organismo”, alivia el dolor y brinda una sensación de bienestar, en otras palabras son el mejor antidepresivo natural. Adicionalmente, puede quemar grasa, bajar de peso, reactivar y ampliar su vida social, mejorar su resistencia física y con ello su desempeño en el ámbito sexual, libera tensiones y ayuda a prevenir el estrés, así como asegurar un mejor sueño y reducir aquellos síntomas clásicos de la tensión propia de la vorágine de la vida: dolor muscular en el cuello o los hombros, malestar estomacal por colón irritable, dolor de cabeza, entre otros, como si fuera poco es una verdadera fuente de juventud, desconozco su explicaci{on cient{ifica, pero es un hecho, las personas que han practicado deporte a lo largo de su vida efectivamente se ven más jovenes. Dicho sea de paso, con todo lo antes descrito, se anula el mito de que al practicar deporte uno queda más cansado.
En este momento hay un lector que está pensando “¿y en qué estoy que no hago deporte?” y yo le respondo, ¡vaya! No deje pasar más tiempo, ámese… cuídese. También sé, que de forma paralela otro lector piensa: “Sí, maravilloso, ¿pero a qué hora? Mi respuesta es: cuando ud realmente lo quiera. Todas las personas tenemos una vida muy ocupada, cumplimos con una multiplicidad de roles y aún así muchos de nosotros resguardamos esos 120 o 180 minutos semanales como algo sagrado, entonces yo le pregunto, si otros lo logran ¿por qué ud no?
Somos un ser integral, que por medio del lenguaje escindimos en mente – cuerpo. Hacer deporte no sólo es cuidar el cuerpo, es cuidar también la mente, por eso hacer deporte es efectivamente salud, es sabiduría.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
