viernes, 30 de abril de 2010

¿Media Naranja?

Nunca voy a olvidar el día que un querido amigo me dijo: “Uno no siempre se casa con el amor de su vida” Algo se derrumbó dentro de mí, hasta ese momento algo así era inconcebible para mí.

En una estadística bastante doméstica, de cinco matrimonios de la generación de los 80, que se casaron como consecuencia de un embarazo no planificado: Tres están separados y con relación quebrada entre los ex; uno está junto, pero viven como si estuvieran separados y el otro está junto tan bien, que da gusto verlos. Casarse por hijo en camino tampoco es sinónimo de casarse con el amor de su vida, aunque es probable que en algunos casos sí.

¿Por qué inconscientemente creemos que en la vida hay un solo gran amor? Sonrio y me acuerdo de mi abuela Marta (97 años más cuerda que nunca) ella dice que el único amor eterno es el amor propio. Ahora, el amor de la vida, no necesariamente será eterno, pero ese es tema de otra columna.

Conversando del amor con otro psicólogo, llegamos a la conclusión de que los dos estábamos convencidos que uno tiene no una, sino varias medias naranjas, que podemos ir encontrando en las diferentes etapas de la vida. Entonces, si ya no tienes a tu media naranja ten presente que eventualmente encontrarás a tu medio limón o tu media manzana… (y cualquier otra fruta simétrica) Aunque confieso que me sigue generando conflicto esto de autopercibirnos como seres a medias, más tiendo a pensar en que se rpareja se trata de un tuti fruti y que la clave está en que la combinación sea buena.

jueves, 1 de abril de 2010

Catapensamientos 13

  • Querer algo no significa que eso sea bueno.
  • La angustia nace al tratar de aceptar que no se puede tener lo que se quiere, lo que la voluntad eligió y la mente justificaba.
  • Cuando trabajas en lo que te gusta te haces más bueno y eso hace que te guste más aún!
  • Cuando te duermes pensando en alguien y al despertar es lo primero que piensas otra vez...estás cagado.